Publicado el 11/02/2013 Categoría: noticias

IBBTEC despegará con servicios para empresas y un laboratorio P3.



14431_1.P2010415Información remitida por el Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC), ubicado en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, relativa a la noticia publicada por el Diario El Mundo, el 11 de Febrero de 2013.

 

«EL MUNDO recorre un instituto de investigación en Biotecnología cuajado de joyas: salas de alta seguridad o un inédito animalario SPF Parte del encofrado del edificio está lleno de surcos. No son grietas, representan dendritas neuronales, una señal que le dice al visitante que tras las paredes hay laboratorios, hay cabinas de flujo laminar, secuenciadores de ADN, maquinaria, cámaras frías, que está ante el IBBTEC.

 

El Instituto de Biomedicina y Biotecnología de Cantabria (IBBTEC) está preparado para abrir. EL MUNDO ha recorrido sus instalaciones, en el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, aún huérfanas de investigadores y de aparataje pesado, trinchadas por una grúa que trabaja en la última planta, pero listas para la acción. La apertura de este buque insignia de la investigación regional podría llegar en mayo, cuando la obra quede definitivamente atrás, calcula su director Javier León. Dotado de la mejor tecnología y capital humano, el IBBTEC quiere despegar.

 

Será cuando se inicie la mudanza de los primeros 11 grupos de investigación, unas 90 personas, que llegarán de la Facultad de Medicina con proyectos en marcha: investigaciones sobre el cáncer, proyectos para hallar una vacuna contra la brucella o formas de producción de biocombustible a través de bacterias. Los proyectos forman parte de las dos líneas de investigación del IBBTEC: microbiología y genómica, señalización celular, biomedicina, diversificadas, con aplicación y mucha dedicación detrás.

 

El centro, a pleno rendimiento, podría absorber hasta 200 instigadores. Desde el IBBTEC se hará una «llamada» para ir engrosando la plantilla.

 

El IBBTEC son 5.500 metros cuadrados, cinco plantas, un edificio energéticamente sostenible y destino de la inversión del CSIC (Centro Superior de Investigaciones Científicas), que ha puesto 9 millones y que es propietario de la mayor parte de la obra; de la Universidad de Cantabria (4,5 millones) y Sodercan (3,5), los tres socios del proyecto que forman la Comisión rectora.

 

El edificio, cuadrado, vestido con una gruesa malla metálica, está pensado al milímetro para facilitar la investigación, pero también las rutinas y un mantenimiento eficaz. Sus plantas son un entramado de pasillos, salas polivalentes, espacios comunes para la interacción de los investigadores, espacios tan vitales como una cocina científica, almacenes, un potente grupo electrógeno, complejos sistemas de extracción de aire…

 

Los tesoros de la corona

 

… Y laboratorios, muchos laboratorios. Hay una media de ocho por planta. Amueblados ya, están a falta del rastro de la actividad diaria.

 

Están los laboratorios medianos, los grandes, los de la radioactividad y las «joyas de la corona». Dentro del IBBTEC existen dos laboratorios P2 así como un laboratorio P3, de alta seguridad para que los investigadores puedan trabajar con virus y bacterias patógenas sin riesgo. «Nada vivo de lo que hay dentro puede salir fuera», resume León, y añade que el IBBTEC se adelanta al futuro y dispone de ras salas preparadas para alcanzar un nivel más de seguridad, si la actividad creciese.

 

El Animalario SPF de «exigentes condiciones», es otra de las joyas del IBBTEC, que lo convierte en el único centro de Cantabria con este servicio. Alojará animales, ratones principalmente que empezarán a llegar después del verano, libres de gérmenes patógenos.

 

El IBBTEC también bebe de la filosofía de la sostenibilidad económica. Uno de los empeños de Sodercan, y del propio León, era habilitar un espacio abierto, una especie de «incubadora de empresas de biotecnología». Se encuentra en la primera planta, son 200 metros cuadrados, y permitirá que empresas con investigaciones vinculadas a la actividad del IBBTEC, trabajen en el centro. El instituto ofrece «lo tangible, pero también lo intangible, que es la gente que trabaja con temas afines», tercia León. El fin es doble: alimentar la actividad, generar ingresos.

 

El IBBTEC emprende y también colabora con el IFIMAV, el brazo investigador de la Fundación Valdecilla, la relación es «fluida», se comparten existencias, explica León, aunque no exista un marco general para ello.

 

Para paliar este extremo, «para poner negro sobre blanco lo que ya existe», se firmará en breve un protocolo que coordine la actividad de ambos centros, con la firma del Gobierno regional y la UC. Entre otros, se velará porque no haya servicios, recursos o compras duplicadas.»

 

Ver Artículo original publicado por el Diario El Mundo 11.02.2013